Durante la mañana de éste lunes un importante grupo de personas, se autoconvocó en el cementerio «La Piedad» para protestar por las exhumaciones compulsivas que se realizan en el lugar. Un vecino señaló que hicieron desaparecer el cuerpo de su hermano, pero sin embargo debe seguir pagando la deuda. «En la tumba donde estaba mi hermano ahora hay otro cuerpo», señaló.
La medida de fuerza pacífica, busca demostrar a las autoridades municipales y al resto de la ciudadanía posadeña, que no son pocos los contribuyentes que se oponen al desentierro de cuerpos ordenado por el municipio en base a una controvertida ordenanza que data del periodo de la última Dictadura Militar (1982). Los autoconvocados han enviado cartas al intendente Joaquín Losada, al Concejo Deliberante y al Obispado posadeño, pero sólo el alcalde respondió la misiva, señalando que iba a enviar a un emisario suyo a una reunión con el grupo a realizarse en la vivienda de Mabel Rivero, una de las referentes de los autoconvocados.
Mientras tanto, las historias de dolor e impotencia se repiten. Hay cientos de personas que ya no tienen a donde ir a visitar la tumba donde descansaban los restos de sus seres queridos y piden que las autoridades hagan algo al respecto.