Federico Furiase, director de la consultora Eco Go, sostuvo que lo positivo fue que “se registró una fuerte desaceleración contra el promedio del 6% de septiembre y octubre, sumado a que el efecto de la recesión evitó que las empresas pudieran trasladar el aumento de costos a precios”. Además, “tampoco hubo aumentos tarifarios muy marcados”, agregó. El economista estimó que “para diciembre se espera una cifra más cercana al 2% que, en caso de cumplirse, dejaría una inflación interanual por debajo de la de noviembre (entre 47% y 47,5%), lo que sería un shock positivo para las expectativas”. Y consideró que en 2018, “los salarios reales caerían un 12%, con aumentos nominales del 30%, contra una inflación del 47%”.
Durante el mes, el rubro que más subió fue el de Salud (+5,7%), seguido por Bebidas alcohólicas y tabaco (+4,6%), Otros bienes y servicios (+4,4%), Equipamiento y mantenimiento del hogar (+3,6%) y Alimentos y bebidas no alcohólicas (+3,4%), uno de los componentes de mayor ponderación del IPC. Por debajo del nivel general de precios terminaron Comunicación (+3%), Recreación y cultura (+2,8%), Transporte (+2,7%), Restaurantes y hoteles (+2,6%), Prendas de vestir y calzado (+2,3%), Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (+2,1%) y Educación (+1,2%). La consultora ACM destacó que “el fuerte aumento de alimentos y tarifas (principalmente transporte, gas y electricidad) en lo que va del año tuvo efectos sobre los indicadores socioeconómicos ya que forman parte de la canasta básica de consumo”.
ACM indicó que “aún en condiciones monetarias bastante restrictivas como las actuales, durante los meses siguientes esperamos que la inflación oscile entre 2,5% y 3% debido a la fuerte inercia inflacionaria en alimentos y algunos aumentos puntuales en servicios públicos, como el agua (+17% en enero) y subterráneos ($1 por mes hasta febrero)”. Manifestó que “si bien los próximos meses mostrarían una desaceleración de la inflación, derivada de la relativa estabilidad del tipo de cambio, se encuentran lejos de estabilizar la inflación en un nivel similar al 23% que se aprobó en la Ley de Presupuesto 2019”. Y proyectó que la inflación del año que viene “mostraría una desaceleración en torno del 28%, con un costo en términos de actividad que puede llegar al 2% según nuestras proyecciones”.
ÁMBITO
Por Caetano Mohorade