La cifra indica un leve aumento comparativamente con el 2017 y el 2016, pero significa que se duplicó la cantidad en relación al 2015.
Es decir, en los últimos dos años se registra un crecimiento alarmante y sostenido del uso de armas de fuego para la comisión de delitos en la provincia, o al menos de casos detectados por la fuerza policial.
En el 2015 por ejemplo, se incautó solo un 10% en comparación con estos primeros seis meses. Las armas se detectan principalmente en causas vinculadas a las amenazas de vida; a causas de narcotráfico; a hechos de violencia de género y en menor medida a la caza furtiva.
Hasta julio del 2018, la policía de Misiones saco de circulación 118 armas. Un total de 38 escopetas (36%); 30 revólveres (21%); 26 pistolas (21%); 21 rifles (19%); 1 carabina y hasta 2 armas de fabricación casera, denominadas “tumberas”.
El 50% de estas armas fueron incautadas en la vía pública y el otro 50% en procedimientos de casos judicializados; es decir, en a allanamientos a domicilios y en aguantaderos de narcos.
Las armas fueron incautadas en manos de violentos, de patotas delictivas y de organizaciones criminales que operan en la provincia. Las armas se encuentran bajo resguardo policial y también judicial.
Según la información oficial, las armas incautadas son directamente enviadas a las distintas divisiones de Policía Científica donde los expertos balísticos se encargan de peritarlos, estudiarlos y hasta ponerlos a pruebas para luego redactar informes que son anexados a las causas que se instruyen en relación a esa arma en particular.