El candidato presidencial por Unidos por una Nueva Alternativa (UNA) Sergio Massa y el gobernador José Manuel De la Sota encabezarán este martes un plenario en Córdoba con el objetivo de evitar la fuga de votos delasotistas hacia Mauricio Macri (Cambiemos) y que dirigentes sean “tentados” por el kirchnerismo.
El gobernador de Córdoba será el jefe nacional de la mesa, que tendrá un comité de campaña mixto integrado por Jorge Montoya, Carlos Caserio –los dos principales colaboradores de De la Sota-, Claudia Rucci, Graciela Camaño y Gilberto Alegre.
De la Sota se puso manos a la obra en este plan. El jueves pasado presentó otra demanda contra la Nación, esta vez porque el kirchnerismo dejó afuera a Córdoba del plan de refinanciación de deudas, que benefició a 16 provincias (todas kirchneristas) con una extensión del plazo a 15 años. Este programa significa en la práctica casi una licuación de deudas, ya que el interés es de seis por ciento.
Fue un nuevo gesto del gobernador en dirección a demostrar que se mantendrá distante del Gobierno nacional, cuando desde Buenos Aires arrecian las versiones de supuestos contactos con Schiaretti.
De la Sota convocó para el encuentro del martes, que se realizará en el Quorum Córdoba Hotel, a todos los intendentes y legisladores del peronismo cordobés, además de la primera plana de su gobierno, como un gesto a la candidatura de Massa. El líder del Frente Renovador ya le había hecho un gesto de amor cuando rompió en las últimas horas con Olga Riutort para apoyar al delasotista Esteban Dómina para la intendencia de Córdoba.
El especial interés del delasotismo en la foto de mañana es que sus candidatos a legisladores nacionales por Córdoba lleguen al Congreso Nacional y no vean disminuidas sus posibilidades al no encabezar De la Sota la lista presidencial.
“El gobernador De la Sota hizo un acuerdo político con Massa y lo cumplirá, más allá de la derrota en las Paso. El frente UNA fue creado por ambos para conformar un sector diferencial al kirchnerismo y al PRO. El peronismo de Córdoba se mantendrá en esa línea, porque tiene chance de conseguir varias bancas en el Congreso”, dice un dirigente cordobés.
Ese es el motivo crucial para entender el alineamiento que promete De la Sota en octubre. El cordobés se juega mucho en la elección, ya que tiene la chance muy concreta de ganar dos bancas en el Senado y tres en Diputados (la cuarta sería para un massista).
Además, hay nombres de mucho peso en su entorno que se juegan el ingreso al Congreso. Por caso, su esposa Adriana Nazario busca un lugar en la Cámara baja y su jefe de campaña, Carlos Caserio, va por una senaduría. Es por eso que, en el hipotético caso de no jugar a favor de UNA, terminaría jugando en contra de él mismo.