Pensando en tres mujeres y tres carteras.
Esta semana en Misiones la policía detuvo y llevo presa a una mujer que robó carne de un supermercado en su cartera. Fue el sábado, se llama Yolanda C. (51)y fue detenida por guardar la carne en su cartera y salir del local comercial sin pagar. Un hecho delictivo sin dudas, pero hasta se podría decir que fue un hecho de poca monta.
Ahora, en el 2007 la ex ministra de Economía Felisa Miceli «guardaba»100 mil pesos y 31 mil dólares en una bolsa en el propio baño de su despacho en el ministerio de Economía de la Nación y solo fue condenada (8 años después) a una mínima pena de 3 años en suspenso, sin siquiera haber pasado por alado de una comisaría o tener que bancarse el dolor y las marcas que dejan las esposas que colocan los policías a los delincuentes. La mujer que robaba carne en Misiones sí.
La condena fue por «encubrimiento agravado» y por» ocultar documentos públicos». pese a que, insisto, se le encontró una «bolsa» con dinero en el baño de su despacho en 2007.
Así que, otra vez, y sin abundar demasiado, expongo la pena que siento por las desigualdades en la Argentina. «Pertenecer tiene susprivilegios», dice el refrán.
A la mujer «roba carne» toda la culpa, a la mujer «corrupta» apenas un apercibimiento. Así vamos…
Y la otra mujer de la cartera es Cristina Kirchner. De la que ya sabemos sus gustos. La presidente siempre sigue la regla de combinarlas con el calzado exacto y jamás usa dos días seguidos el mismo modelo. Claro que no compra cualquier tipo de carteras, sólo los diseños de firmas del más alto valor mundial.
Y es esta misma señora, que hoy en la Cadena Nacional dijo:»Yo fui pobre». Así, textual.
«No está mal tener plata», dijo y aseguró que “nosoy partidaria de justificar nada porque sean pobres, porque yo fui pobre”.
Claro, hoy es «multimillonaria» y no puede explicarlo. Será por eso que no justifica nada?
Creo que evidentemente no le quedó más que un vago recuerdo de cómo se vivía de esa manera. Hoy exhibe sus costosas carteras ysola se expone a su contracara.
Hoy es una multimillonaria con un discurso populista de defensa de los más necesitados que no se parece en nada a sus actos.