En las últimas horas se instaló nuevamente la polémica por el gasto de la política y los privilegios. Es que se conoció que los legisladores de Mendoza recibieron un aumento de 20% en los haberes de junio por lo que pasaron a ganar más de 68 mil pesos de bolsillo. Es decir, la mejora de mayo a junio fue de 11 mil pesos y en el cálculo interanual la suba rondó el 65% respecto al mismo mes de 2015, cuando cobraron unos 40.900 pesos.
Claramente la información despertó bronca e indignación en la clase trabajadora de esa provincia, especialmente entre los empleados públicos que perciben un promedio de 10 mil pesos mensuales. La situación en la provincia de Misiones es muy similar.
Según pudo confirmar Misiones Cuatro, un diputado provincial percibe una suma similar. Es decir, el sueldo promedio de los legisladores es de 70 mil pesos e incluso, según el caso, varios miles de pesos más de acuerdo a las distancias, comisiones y demás conceptos pagos por la provincia.
De hecho hay diputados que cobran más de 90 mil pesos por su tarea y de acuerdo a los últimos datos públicos, los legisladores misioneros también recibieron un aumento importante, casi duplicando sus ingresos desde el 2014 a la fecha, ya que cobraban unos 43 mil pesos por entonces.
En Misiones no existe transparencia en el manejo de este tipo de información y solo se conocen algunos datos que hicieron públicos algunos diputados. Para el caso vale recordar que en el 2014 el diputado radical Gustavo González dio a conocer los haberes percibidos como legislador.
Según se difundió, luego de realizado los descuentos impositivos y el aporte partidario establecido por la Carta Orgánica de la UCR, González informó que percibió un sueldo neto de $ 43.745,24 como diputado provincial durante el mes de febrero de ese año.
Por entonces, el salario de los diputados provinciales alcanzaba los $ 49.000 aproximadamente y se componía de un sueldo básico que se percibe por depósito bancario (recibo de haberes que se adjunta) y otra suma que se percibe a través de cheques del Banco Macro correspondientes a los rubros equivalentes a pasajes y gastos de representación.
Además de todo esto, los representantes provinciales reciben vales de combustibles y tienen la posibilidad de contratar a dos personas para trabajar en la Cámara de Diputados.
“La información sobre los ingresos personales de los funcionarios debe ser pública. Por otra parte, como es propuesta del Radicalismo desde hace mucho tiempo, también las declaraciones juradas de bienes de los funcionarios deben ser accesibles a todos y no secretas como lo es en la actualidad en la Provincia de Misiones”, había señalado González al hacer publico su recibo de haberes.