El exministro Coordinador de Gabinete, Ricardo «Pelito» Escobar se quedó sin el pan y sin la torta. Fue candidato a intendente de Posadas y no saco ni la mitad de los votos que esperaba y además lo desplazaron definitivamente de los cargos de relevancia en el gobierno. Es que Escobar dejo su huella en todos los ámbitos donde estuvo y se fue con un gran cumulo de denuncias en su contra además de sospechas de enriquecimiento ilícito.
Sin embargo, no se retiró del todo, hoy maneja el IPS desde las sombras. Logro ubicar al doctor Carlos Arce en la presidencia del Instituto de Previsión Social (IPS) y de esta manera manejar los hilos desde atrás. Es que Arce fue el primer candidato a concejal de la lista que encabezaba el exfuncionario y todavía le debe favores. Según las versiones, el propio Arce, médico especialista en cáncer de mamas y enfermedades de la mujer, se siente atado de manos ante la voracidad de Escobar.
De esta manera, el exministro maneja la importante «caja» del instituto y ubico a su gente en todas las direcciones. Especialmente ejerce un estrecho control en las oficinas donde se manejan recursos y los expedientes de las millonarias compras y licitaciones. Según denunciaron los mismos empleados de carrera, «Pelito» nombro al menos a treinta de sus allegados y punteros políticos en cargos jerárquicos con jugosos sueldos.
Apenas llegó Arce a la presidencia, Escobar se encargó de empezar una «limpieza» en el instituto para hacer lugar a las personas de su confianza. Fueron los mismos empleados quienes denunciaron esta situación de «persecución política».
“Los empleados de IPS nos vemos obligados a decretar el estado de alerta y asamblea por el avasallamiento a nuestro derechos que estamos sufriendo de parte del nuevo presidente, el DR Arce”, expresaron los trabajadores en un escrito que difundieron a los pocos días del recambio de autoridades. En el documento sostuvieron que la nueva gestión “desembarcó con una banda de delincuentes en nuestra casa, porque el IPS es nuestra casa y no el refugio de la peor calaña de gente que responde a Pelito Escobar”, enfatizaron.
«Vienen por todo y van a dejar a los contratados sin trabajo para meter a su gente. Ya desplazaron a nuestra gente de sus lugares sin argumento legal y ninguneándolos”, remarcaron indignados en aquella nota. Esta denuncia aún no fue respondida por las autoridades y se siguió avanzando en esta metodología.
En el marco de este desorden institucional es que también empezaron a aparecer serias denuncias de los afiliados sobre la falta de cobertura médica como corresponde. Pero además se registraron varios casos graves de pacientes que tenían derivación a sanatorios y hospitales de Buenos Aires para lograr atención y realizarse estudios de alta complejidad, que no obtuvieron la cobertura de la obra social.
Escobar fue doce años ministro del gobierno renovador, ocupo cargos de relevancia institucional y gozo del manejo discrecional de los recursos de las millonarias cajas del Estado. Paralelamente, el exministro se dedicó a la «militancia» política y con esos fondos públicos creo el «Centro de Apoyo» a través del cual bajaba una parte de los dineros mal habidos para lograr la fidelidad de sus punteros. Durante su apogeo, llevó adelante varias campañas de desprestigio contra algunos dirigentes de la oposición y hasta se conoció que «pagaba» a personas para que denuncien públicamente y penalmente a los principales referentes de la política misionera que no comulgaban con el kirchnerismo.