El tarifazo de EMSA sigue encontrando una fuerte resistencia por parte de los Misioneros, y en esta oportunidad empieza a crecer una idea que significaría una fuerte sanción social hacia los funcionarios de la empresa de energía y demás integrantes del gobierno renovador.
Una decisión particular de un actor parece tener ahora más adherentes. El reconocido
Buki Rosa, dueño de la popular sala Mandové, hizo pública en la red social Facebook la decisión de «Reservarse el Derecho de Admisión» con aquellos integrantes del directorio de EMSA y con los diputados provinciales de Misiones.
Ahora, tras el impacto de esta idea que tuvo mucho acompañamiento en las redes sociales, ya es probable que en los próximos días se empiece a conocer la decisión en otros puntos públicos de la ciudad, incluidos restaurantes y negocios.
El propio expresidente de la Cámara de Comercio de Posadas (CCIP), Nicolás Trevisan reconoció que es una posibilidad muy concreta. «Es probable que empecemos a hacer lo mismo», sentenció. Así el comerciante confirmó a M4 que entre los empresarios de Posadas crece el malestar y analizan implementar el «Derecho de Admisión», especialmente por la falta de respuestas de las autoridades gubernamentales.
Esta modalidad no es nueva en la región, ya que durante el año 2013 varias pizzerías, restaurantes, cines, centros comerciales y hasta peluquerías de Asunción (Paraguay) se habían sumado al rechazo a los 23 senadores que salvaron a Víctor Bogado de ser investigado por perjuicio al patrimonio del Estado.
“El Shopping del Sol se adhiere al repudio ciudadano a los senadores que votaron por el no al desafuero”, señalaba el anuncio del conocido comercio ubicado sobre la avenida Aviadores del Chaco y fue el puntapié inicial de una seria de adhesiones.
El «Derecho de Admisión» concretamente es la facultad que pueden tomarse los lugares privados tales como discotecas, pubs, etc. para permitir el ingreso de una persona o no. Se lo reservan quiere decir que los parámetros que pongan para decidir quién entra y quién no, lo deciden ellos a su manera, según lo crean conveniente.
En esta oportunidad, serán los funcionarios del gobierno renovador que parecen no «acusar recibo» del gran malestar que se generó entre la población tras el tarifazo. De hecho, según versiones no confirmadas, el fin de semana el propio presidente de EMSA, Sergio Ferreyra, habría tenido que pasar por un momento difícil cuando le habrían impedido el ingreso a un reconocido Restaurante de la localidad de San Ignacio.