En cuanto al episodio preocupante, explicó que se trató aparentemente de un cuadro de presión baja “que puede ser también un poco la emoción”. Agregó que esto ocurrió cuando se estaba cambiando en la sacristía para presidir la misa en Caacupé, pero que afortunadamente no fue algo más grave.
Dijo que lo recomendable es un buen descanso. “Hoy se repuso, estuvo alegre, sonriente. Mañana es nuestra última jornada maratónica y vamos a estar bien”, añadió el Dr. Morínigo.
En cuanto a la cobertura de salud del Pontífice, el Dr. Morínigo dijo que todo el equipo permanece «en stress total constantemente», por lo que este diagnóstico positivo les resulta un gran alivio para encarar el resto de su agenda en el país.
(abc.com.py)