Según especialistas, las mejoras en las tasas de indigencia extrema no parecen acompañar lo ocurrido en materia de pobreza. «Lo cual implica un aumento de la brecha de la pobreza y una mayor cristalización de la pobreza estructural», asegura Agustín Salvia de Observatorio de Deuda Social de la UCA.
La medición tiene en cuenta el nivel de vida en los 31 centros urbanos más poblados del país. Cabe destacar que este índice mide el nivel de pobreza según los ingresos, por lo que los aumentos de los primeros meses de este 2018 podrían hacer que la próxima medición muestre avances.
Con un acumulado de inflación de enero y febrero de 4,2% y una canasta básica con suba de 3,3% en febrero, todo parece indicar que este descenso será transitorio. En el Gobierno se esfuerzan por mostrar la baja del 32,2% del segundo trimestre de 2016 con el dato actual de 25,7%, pero habría que recalcar que esa suba abrupta ocurrió tras la devaluación del trimestre de la administración Macri.
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