Se trata de Nathan Fores, alumno del Instituto Santa María de las Misiones de Posadas que con su historia de superación demostró que todo se puede cuando estás dispuesto a lograrlo.
Su vida no es fácil, al año y medio de haber nacido, en una junta médica le determinan a sus papás que tiene una aplasia medular, y el 80% de los casos con esta enfermedad no sobrevive.
El tratamiento es difícil, con mucha quimioterapia, al nivel que Nathan tuvo que hacer un proceso de re-educación para poder hablar. Y se sobrepuso a todo.
Él mismo pidió ir a una escuela común con otros chicos, a pesar de todo ese tratamiento que durante todo este tiempo tuvo que hacer.
Al final del ciclo escolar del 2016 fue elegido como el mejor compañero por sus pares y por ende abanderado de la bandera de Misiones.