Uno de los jovencitos tomó objetos de valor de su casa para venderlos y comprar bebidas alcohólicas, de acuerdo al testimonio del padre, situación que se repitió en otras ocasiones.
Ante el insostenible escenario, el progenitor acudió a la policía ya que su hijo y amigos se encontraban bebiendo e insultando a transeúntes.
Los tres quedaron a disposición del Juez Correccional.