Los concejales de Apóstoles tomaron una decisión polémica. A partir de ahora van a sesionar una vez cada 15 días porque entienden que no sirve de nada aprobar ordenanzas que después no se ejecutan desde el municipio y para tener más tiempo de poder reunirse con el intendente.
Los ediles aseguran que tienen un cumulo importante de trabajo atrasado en las distintas comisiones debido a que es imposible reunirse asiduamente con los integrantes del Ejecutivo y debido a la falta de respuestas inmediatas de esas autoridades comunales.
“Hay muchos proyectos en comisión y necesitamos que el intendente sepa que es lo que se hace en el deliberativo para que lo que se aprueba se hagan cumplir. Necesitamos más reuniones, pero es un intendente al que hay que andarle atrás para poder hablar”, aseguró el concejal de Unión Popular Gastón Caballero quien además agregó que la decisión llega porque “no tenemos respuestas inmediatas del Ejecutivo, si las tuviéramos no necesitaríamos tomar esa decisión”.