Poliomielitis: la vacuna intramuscular Salk sustituyó definitivamente a la oral Sabín

A partir del 1 de Junio en Argentina, entró en vigencia un cambio en el esquema de vacunación en el marco de la estrategia mundial para erradicar la poliomielitis. En este marco, el Ministerio de Salud informó que, de inmunizar a los niños con dosis combinadas de Sabín y Salk, se pasa a inmunizarlos completamente con la vacuna inactivada (IPV) Salk.
En entrevista radial emitida por Radio UNNE 99.7, el licenciado en Enfermería Gastón Gómez Rossel, que es además Especialista Universitario en Vacunas y responsable del Servicio Universitario de Enfermería y del Vacunatorio Oficial de la UNNE dependiente de la Facultad de Medicina de esta universidad, habló sobre la puesta en vigencia de la vacuna intramuscular Salk.
“La oral Sabín fue una de las vacunas que ayudó a la República Argentina a erradicar la poliomielitis. Este tipo de inmunización se utilizaba ya desde 1971 en los operativos masivos que se realizaban en el país” explicó el especialista.

De las gotitas al pinchazo en el muslo y el brazo

 

Con el paso del tiempo y el reporte del último caso de poliomielitis en Argentina en 1981, la Organización Mundial de la Salud puso fechas para ir quitando cepas del componente oral de la vacuna Sabín, la que hasta entonces era trivalente por tener en sus componentes los serotipos 1, 2 y 3 de la enfermedad.  “Fue así que en 2015 esta vacuna pasó a ser bivalente (quedaron sólo los serotipos 1 y 3 activos en la dosis) para finalmente -el pasado 1 de Junio de este 2020- sacar definitivamente del calendario de inmunizaciones las dos gotitas conocidas como Sabin oral” detalló el licenciado Gómez Rossell.

El profesional especializado en vacunas de la UNNE destacó además que en el nuevo calendario de inmunizaciones, la vacuna intramuscular Salk –denominada así en honor al investigador Jonas Salk que desarrolló la vacuna en 1952- la recibirán los niños de 2, 4 y 6 meses de edad, con un refuerzo en el ingreso escolar.

“Si bien ya se venía aplicando la vacuna Salk asociada a la Sabín desde 2015, actualmente se suplantó ese esquema mixto, sólo por la vacuna intramuscular Salk” subraya el especialista.
A su vez, Gómez Rossel explicó en detalle la forma de administración de la vacuna intramuscular Salk “los bebés la reciben en el muslo –pierna- y los niños en edad escolar (5/6 años) en el brazo (músculo deltoides) con efectos adversos post vacunación por todos conocidos –remarcó-  donde es habitual que los niños presenten febrícula, calor o rubor en la zona de aplicación, mialgia del deltoide (dolor del músculo del brazo donde recibió el pinchazo)… todos, procesos esperables sin mayores consecuencias”.

Mayor inmunidad en sangre

El licenciado en Enfermería de la UNNE hizo mención en la entrevista emitida por la Radio de la Universidad Nacional del Nordeste al tipo de inmunidad contra la polio que se lograba con la Sabín oral “esto sucedía través de 3 procesos: una era la inmunidad humoral, que tiene que ver con la formación de los anticuerpos de protección en sangre; otro proceso estaba vinculado con la generación de inmunidad en la mucosa oral y el otro, en la mucosa intestinal. Con la vacuna Salk lo que se logra en los niños es una formación muy fuerte de inmunidad en sangre” destacó el profesional universitario, haciendo hincapié en el gran paso que se ha dado en materia de inmunizaciones en nuestro país “no solamente con la poliomielitis, sino también con la rubéola. Sin lugar a dudas, la erradicación de una enfermedad es un paso agigantado en la salud… allí reside el valor de la vacunación obligatoria, gratuita e instituida como un derecho de ley para toda nuestra población”  subrayó.

Poliomielitis

Es una enfermedad viral contagiosa e incurable; se la conoce también como poliovirus y afecta generalmente a lactantes y menores de 5 años. En su forma más grave, provoca lesiones neurológicas que derivan en parálisis, dificultad en la motricidad, el habla, la respiración y en algunos casos, la muerte.
Se transmite por vía oral, mediante alimentos y bebidas contaminadas por el virus y a través del contacto con la saliva o las heces de una persona infectada. A continuación, el virus pasa al flujo sanguíneo y ataca al sistema nervioso.
La forma más eficaz de prevenir la poliomielitis es mediante la vacunación.

Gracias a la vacunación contra la polio, no se registraron casos de poliomielitis en Argentina desde 1984 y la Región de las Américas se declaró libre de polio en 1994.

El año pasado, según datos de la Organización Mundial de la Salud, en todo el mundo se notificaron 156 casos de polio y se estima que la vacuna pudo evitar más de 16 millones de casos de parálisis por el virus.

Las inmunizaciones en las provincias del nordeste argentino se realizan en los Centros de Atención Primaria de la Salud, Hospitales, Vacunatorios y Centros de Salud.

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