Oberá. Los obereños y el agua no tienen una buena relación desde hace años por ineficiencia de las administraciones de la Cooperativa de Electricidad Limitada de la localidad (CELO) que además, en conjunto con la municipalidad, integra el consorcio que explota el Parque Termal "Termas de la selva".
Al aumento de hasta el 90% del costo del servicio durante el último mes, se suma la falta de suministro en escuelas, lo que obligó a la suspensión de clases en algunas de ellas como la 288, y la posibilidad de que se presente una denuncia penal por las irregularidades manifiestas en los dos últimos balances del consorcio termal, denuncia que se hará efectiva luego de las elecciones de la Cooperativa “para que no desacrediten el requerimiento judicial argumentando que es parte de la campaña”.
El ex convencional constituyente de la capital del Monte, Rafael Pereyra Pigerl, señaló que “están dadas todas las condiciones y la ilegalidad nos aparece como manifiesta en varios puntos de los documentos contables, pero también es cierto que el 6 de noviembre hay elecciones de delegados de la CELO y los actuales dirigentes van a desdibujar la medida judicial argumentando que es parte de la campaña. Por eso evaluamos la oportunidad de hacer la denuncia después de las elecciones, para que se vea la absoluta gravedad de la situación sin el tinte electoral”. El también integrante de la Lista Blanca que competirá para desbancar a la actual conducción, cercana al intendente Evaldo Rindfleisch y al cuestionado ex presidente de la CELO Carlos Miguez.
Entre los puntos resaltantes del listado de irregularidades de los balances 2012 y 2013, refieren que existe falta de independencia en la Auditoría, puesto que tan importante rol que se supone objetivo, está a cargo de la contadora del intendente. Esta falta de independencia es contraria a toda la normativa legal que rige el accionar de los profesionales que se desempeñan en auditorías.
“La misma incompatibilidad existe en el ejercicio de quien está a cargo del consorcio, que es esposa del jefe comunal, quien además percibe un sueldo de la Cooperativa de Electricidad de Oberá (Celo) como gerente administrativo sin prestar ningún servicio a la cooperativa y sin que se refleje dicho monto como aporte en el balance”, señaló Pereyra Pigerl.
Las presentaciones formales que realizaron los vecinos y referentes políticos, sociales y gremiales ante la Municipalidad y el Concejo Deliberante local solicitando que no se aprueben los balances cuestionados, hacen referencia a los números poco claros referidos por la encargada en medios locales en los que señala que el complejo “dio ganancias por 32.487,78 pesos en 2013”, año en que el emprendimiento recibió subsidios de la Municipalidad por más de 1.537.0000 pesos, más aportado de la caja municipal, -sin autorización del concejo- por casi un millón de pesos.
“En el balance aparece ningún aporte de la Celo, cuando todos sabemos que la cooperativa paga anualmente una suma cercana a los 600.000 pesos, como sueldo de la encargada, que no se cubre con los únicos ingresos genuinos que son las entradas de los visitantes”, refirieron.
Tampoco aparece como aporte del balance el costo de mantenimiento de las bombas del pozo termal, que se rompen y reparan varias veces al año con costos superiores a los 100 mil pesos, amén del gasto de personal.
Por otro lado, también refieren a las irregularidades en relación al segundo pozo termal, que habría generado una duplicación de contrato o una falsedad, al dar por terminado un contrato de obra de más de U$S 500.000 para una perforación, pero que en la práctica no se culminó por problemas de la propia contratista. Por la misma obra, el actual presidente de la Celo, suscribió un contrato de alquiler de las maquinarias por más de U$S 200.000 a la misma empresa incumplidora, en tanto el personal de la firma fue incorporado al plantel de la cooperativa