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Posadas

Piden que la EBY frene mudanza de los supuestos adjudicatarios

Posadas. En el tercer día de toma pacífica de las viviendas -deshabitadas desde hace años- en el barrio San Isidro de Posadas por parte de vecinos que fueron afectados por inundaciones en el barrio Unidos, las familias en protesta solicitaron a la Entidad Binacional Yacyretá que frene el proceso de mudanza de los supuestos adjudicatarios de las casas, ya que tal situación termina por enardecer los ánimos de quienes, justamente, esperan una respuesta de la EBY a su retrasada relocalización.
El domingo pasado, las familias del barrio Vecinos Unidos "tomaron" simbólicamente los frentes y galerías de las casas que estarían abandonadas desde hace seis años, pero esta mañana se encontraron con la novedad de la llegada de nuevas familias que comenzaron a ser reubicadas con personal y camiones de la Entidad para ingresar a las casas que en teoría les corresponden.
"Años estuvieron vacías las casas, están casi desmanteladas, y ahora la EBY apura la entrega en lugar de buscar una solución. Nosotros somos pacíficos pero esto es como ponerle nafta al fuego, quieren enfrentar a pobres contra pobres", dijo uno de los vecinos que compone el grupo de 56 familias que se encuentran viviendo casi a la imtemperie, con 150 niños resguardados apenas con hules negros y frazadas que les hacen de paredes.
Desde la Asociación Pro Tierras comunicaron al defensor del Pueblo, Marcelo Vairo, la situación caldeada que está generando la EBY con la mudanza "oficial" de más familias y le solicitaron que interceda para frenar el que consideran un "atropello" de la entidad, al menos hasta tanto se avance en una propuesta concreta de solución habitacional.
El barrio Vecinos Unidos se ubica entre el complejo habitacional A-3-2 y el barrio 6 de septiembre, y por uno de sus costados pasa la nueva costanera del acceso Sur y el arroyo Zaimán. Parte de las ocho hectáreas en las que viven más de 300 familias con 900 niños, pertenece a la Municipalidad de Posadas; el resto pertenece al estado provincial y a la EBY.
La municipalidad avanzó en una desafectación de sus hectáreas para regularizar la situación dominial, pero el hacinamiento de las casillas retrasó la posibilidad de subdividir los terrenos con casitas que se ubican una al lado de la otra. Por ello, la solución prometida fue la relocalización de cien familias y la urbanización del resto del asentamiento que se creó hace 14 años, pero hasta la fecha no se efectivizó.
Las últimas inundaciones a raíz de la crecida del arroyo que cruza el asentamiento dejó a las familias en un estado desesperante. “El agua llega, entra, rompe todo, lleva todo, salvamos lo que podemos pero cada dos meses empezamos de cero. Cuando el agua baja, lo que queda es materia fecal de las letrinas. Es imposible volver, los chicos están enfermos” coincidieron. En reclamo de soluciones protagonizaron una protesta con cortes de ruta que duró cuatro días. Sin respuestas, la opción fue la toma simbólica de las casas construidas por la EBY y desocupadas desde hace años.