Posadas. “Por la presente tenemos el agrado de dirigirnos a Ud. a los efectos de hacerle llegar por este medio las inquietudes y rechazo de los comerciantes de la ciudad de Posadas al incremento de referencia.
Queremos asimismo manifestarle que siendo la actividad comercial la proveedora de más de 13.500 puestos formales directos de trabajo genuino, sólo en nuestra ciudad capital, hemos soportado los vaivenes de nuestra economía alternando buenas y malas – fundamentalmente por nuestra situación fronteriza – en la que predominó, para mal, siempre las asimetrías con nuestros vecinos.
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Sabido es que los impuestos y cualquier otro tributo se modifican en más para hacer frente a problemas coyunturales y que en la historia de nuestra provincia y país, jamás y aun habiendo superado los malos momentos fueron bajados.
Por esta razón queremos en esta oportunidad solicitar nuevamente que ante un beneficio extraordinario, como es la diferencia de cambios con nuestros vecinos, no se nos eleve la presión fiscal que afectará en forma negativa nuestra competitividad y nos permitan seguir en la creación de más fuentes de trabajo fijo y de buena calidad, que no tenemos ninguna duda es el objetivo de su gobierno y de los comerciantes.
El aumento de impuesto es sabido y comprobado que asfixia – fundamentalmente a los más pequeños- y pone a ese comerciante en la disyuntiva: cierro o me pongo en la vereda de enfrente (informalidad). Los incrementos de impuestos son necesariamente variables que ayudan a crecer a la inflación y esta inflación es el peor castigo para la clase asalariada, que es el último eslabón de la cadena.
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Estamos convencidos que el gobierno que Ud. preside y Ud. principalmente, conoce toda esta situación, porque además de Gobernador proviene de una familia de comerciantes.
Creemos, que si bien es cierto en épocas complicadas como la presente, el estado necesita de fondos para cumplir con su función existen otros mecanismos para la obtención de los mismos, como por ejemplo la ampliación de la base de contribuyentes que se puede hacer hasta bajando impuestos para que se puedan incorporar más comercios a la formalidad.
Otro de los temas que compensaría la necesidad de fondos son los gastos, que si bien no nos permitimos opinar que estén mal realizados, sí podrían ser diferidos para cuando se supere la actual coyuntura.
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Por todo lo expuesto es que le solicitamos tenga a bien disponer la derogación del decreto y/o instrumento por el que se dispuso el aumento de las alícuotas del impuesto a los ingresos brutos en cuestión. Dada la importancia del tema es de fundamental importancia que sea a la mayor brevedad posible. (…)”