Posadas. Según se conoció esa misma tarde, un conocido que lo llegó hasta ese lugar, pasó a buscarlo más tarde y no lo encontró. Esa misma noche Ernesto Estepa (23), hijo del desaparecido, fue a buscar a su padre al monte y recorrió el monte por varias horas sin resultados. El jueves el joven volvió al lugar distante a 25 km de la zona urbana de Puerto Esperanz, con un grupo de conocidos y lo buscaron todo el día. Ya en la mañana del viernes Ernesto se fue a la comisaria y puso en conocimiento de lo sucedido a la policía. Policías de guardia se sumaron al rastrillaje, específicamente en la zona donde el cazador tenía “saleros” para atraer a los animales silvestres. La búsqueda continuó el sábado durante toda la jornada, sumándose policías de Wanda y Pto. Libertad, y guardaparques del lugar. Este domingo a primeras horas del día se reinició la búsqueda a la que se sumaron efectivos del Grupo de Operaciones Especiales de la Unidad Regional 5, totalizando un grupo de unas 70 personas entre policías, familiares y conocidos del desaparecido.
Andrés Estepa, mide 1.70 de estatura, tiene cabellos cortos con canas, bigotes anchos, es de contextura física robusta, vestía ropa mimetizada y calzaba borceguíes negros.