El crecimiento de la escolaridad secundaria eleva también el grupo de alumnos que cursa con más edad que la estipulada, y esto demanda a las escuelas medidas específicas para atender las necesidades educativas de esta franja poblacional rezagada.
El indicador del alumnado que tiene sobreedad varía según las instituciones entre 20% a 40%. Y datos oficiales reflejan que el mayor porcentaje de no promovidos se registra en los primeros años. Cifras de 2010 mostraban que el 29% de los jóvenes que cursaron el primer año repitieron y casi el 5% abandonó.
Las escuelas se encuentran cerrando los registros de la matriculación definitiva para 2014, y según se desprende de los informes institucionales la sobreedad es una de las problemáticas centrales a abordar para prevenir la repitencia y el abandono.
La tendencia de los docentes es desplazar la carga de la repitencia entendida como fracaso individual del alumno hacia una responsabilidad del sistema educativo.
En las escuelas consultadas por El Territorio, los docentes evidenciaron que se experimenta la incorporación constante de alumnos en el marco de la escuela secundaria obligatoria, lo que puede tener su impacto en los indicadores de sobreedad.
Coincidieron en que los primeros dos años de la escolaridad secundaria tienen los mayores índices de sobreedad y repitencia.
“La escuela no rechaza a ningún alumno, el acceso a la educación debe estar garantizado, y vemos que hay un grupo de alumnos que asiste con más edad. Hay una sobreedad que ya traen de la primaria, y hay otros alumnos que repitieron en la secundaria”, explicó la profesora María Inés Rebollo, directora de la Comercio 6.