Posadas. El taller en el que también se promocionó la Ley 26.522, tuvo la característica de contar -además de los adultos- con la participación de ocho chicos de la zona, con experiencia en radios escolares.
Hubo una activa participación de los asistentes en las prácticas desarrolladas en la jornada , quienes manifestaron la utilidad de los ejercicios a la hora de desarrollar tareas en los medios de comunicación donde trabajan. Se destacó una gran inquietud en las preguntas de los trabajadores e interactuaron con los talleristas en todo momento; participaron de las discusiones e hicieron propuestas.
También algunos admitieron que tienen desconocimiento sobre la práctica comunicativa, y los aspectos sobre el lenguaje periodístico, uno de los temas sobre los que trató la capacitación. Solicitaron que se realicen nuevas capacitaciones sobre los mismos ejes, ya que todos los trabajadores que participaron son comunicadores de oficio, y sin acceso a cuestiones vinculadas al uso del idioma en los medios de comunicación e, incluso, a la práctica periodística en sí misma.
"Creo que en este aspecto hay que tener en cuenta la fuerte influencia del portugués en la zona y en el habla de toda la región y, por ende, en los propios medios: los pobladores locales utilizan el portuñol como lenguaje cotidiano, y éste se filtra en forma permanente en el lenguaje de la comunicación formal e informal", explicó Raúl Puentes.
El taller giró sobre la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y además, sobre la responsabilidad de la comunicación en general y del ejercicio periodístico en particular; el uso del idioma y las expresiones en la actividad periodística y un debate; y, finalmente, un ejercicio práctico y el plenario final.
Se propuso reflexionar sobre los preceptos del periodismo como actividad profesional global para desembarcar en el nuevo marco regulatorio del ejercicio de la comunicación en la Argentina, de mano de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. La promoción de la comunicación audiovisual contempló los aspectos generales de la práctica periodística, el marco regulatorio donde se desarrolla (es decir la norma 26.522 ) y el ejercicio propiamente dicho de esta profesión, con el idioma como herramienta básica de trabajo.