POSADAS. Docentes, promotores de salud, productores, emprendedores y público general de Posadas y otras ciudades de la provincia asistieron al encuentro con el objetivo de incorporar hábitos saludables a su vida cotidiana. El taller arrancó a las 9:00 y se extendió hasta las 18:00, con distintos paneles a cargo de profesionales, quienes expusieron sobre diferentes temáticas como: alimentación saludable, sedentarismo, producción misionera, boca saludable, huertas saludables y actividad física.
En la apertura, el presidente del Instituto de Fomento Agropecuario e Industrial (IFAI), Ricardo Maciel, subrayó que es importante tener en cuenta que “la medicina de cada uno debe ser lo que se consume. El alimento es el primer elemento vinculado a la salud y a esto se suman los hábitos como la actividad física que, si se pone en práctica, permitirá que tengamos una mejor calidad de vida”. Además remarcó la importancia de trabajar de manera conjunta con los distintos actores de la sociedad, sobre todo con el ámbito educativo, como pieza fundamental en la transmisión de conocimientos sobre qué consumimos, quiénes producen, cómo y dónde. “Tenemos que poder elegir lo que queremos consumir y trabajar en el consumo responsable. Desde el Mercado Concentrador apuntamos a una producción con alto grado de aporte nutricional. Queremos poner esto dentro de las escuelas y los grupos familiares”, puntualizó.
Producción misionera
Por su parte, la coordinadora del Mercado Concentrador de Posadas, Lorena de Benito, celebró el trabajo mancomunado e interdisciplinario en la tarea de generar hábitos saludables. “Decidimos armar una mesa multidisciplinaria para aunar esfuerzos en este trabajo de mejorar la salud de los misioneros. Es adecuado hablar de kioscos responsables y debemos tener presente que todos somos responsables de mejorar la salud de cada uno”, expuso. Durante su exposición describió las características de los alimentos que se comercializan en el Mercado Concentrador. Se tratan de frutas, verduras, hortalizas, carnes y preelaborados producidos por emprendedores y colonos de la tierra de colorada, quienes en forma directa –sin intermediarios- después venden al consumidor. Este espacio permite que los habitantes de las ciudades conozcan de donde provienen sus alimentos y quienes lo elaboran.