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Se cumple un año del fallecimiento del Obsipo Emérito Joaquín Piña

PUERTO IGUAZÚ y POSADAS. Hace exactamente un año, partía de este mundo el Obispo Emérito de Puerto Iguazú, Joaquín Piña Batllevell, el referente que encabezó la coalición que impidiera la reelección indefinida que pretendía el entonces gobernador Carlos Rovira. El jesuita catalán, uno de las figuras públicas más representativas en la lucha contra la instalación de represas en Misiones, falleció el 8 de Julio del 2013, dejando una huella imborrable en la sociedad y en la política provincial.

Según wikipedia, Joaquín Piña Batlevell, jesuita catalán y obispo emérito de Puerto Iguazú, en 2006 encabezó una coalición cívica que consiguió evitar un proyecto de reelección indefinida del entonces gobernador de Misiones, Carlos Rovira, hoy, Presidente de la Legislatura y conductor del partido gobernante.

Había nacido un 25 de mayo de 1930 en Sabadell, Barcelona, y fue ordenado sacerdote jesuita en 1961 en la Compañía de Jesús, en Asunción, Paraguay. Estuvo destinado más de veinte años en Paraguay, hasta que en 1986, fue designado obispo de la nueva diócesis de Puerto Iguazú. Fue elegido obispo por el Papa Juan Pablo II, y nombrado como tal por monseñor Jorge Kemerer, obispo emérito de Posadas.

Durante su gestión pastoral fue crítico de las políticas del menemismo, y resultó una figura clave para abortar el proyecto reeleccionista de Rovira, que en 2006 llamó a un plebiscito para modificar la Constitución Provincial y permitir su re-relección. Piña encabezó el FUD, Frente Unidos por la Dignidad, una coalición política y social que se opuso a ese proyecto, que estuvo avalado por el entonces presidente Néstor Kirchner. Poco antes de liderar el FUD, había renunciado a su puesto, por su avanzada edad.

Fue licenciado en Filosofía (Universidad de San Cugat, Barcelona) y licenciado en Teología (Facultad del Colegio Máximo de San José, San Miguel, Buenos Aires).

La contienda electoral referida, que impidió a Rovira una reelección indefinida, tuvo vasta repercusión a nivel nacional, dado que Kirchner había manifestado enfáticamente su apoyo al mandatario provincial. Para muchos, Misiones era un globo de ensayo que podía servir a su propio proyecto de reelección indefinida. Tras la aplastante derrota de Rovira -el No obtuvo casi un 60% de los votos-, el propio Kirchner, ordenó desactivar similares proyectos reeleccionistas de otros gobernadores como Eduardo Fellner (Jujuy) y Felipe Solá (Buenos Aires).

Luego de su retiro, Piña se radicó en la comunidad jesuítica de Posadas, desde donde siguió trabajando a favor de las personas de extracción social humilde. Y continuó expresando sus opiniones críticas sobre la exclusión y la desigualdad social en Misiones, a diferencia de la actitud adoptada por los jerarcas de la Iglesia Católica en la provincia –son de público conocimiento los negocios entre la Iglesia y el gobierno renovador, por ejemplo el de la Universidad Católica de las Misiones (Ucamis).  

(misionescuatro.com)