Las autoridades chilenas confirmaron que se elevaron a trece las víctimas mortales por el incendio de Valparaíso, que se originó el sábado pasado en los cerros de la ciudad portuaria, y que ha consumido, hasta ahora, unas 2.200 viviendas, dejando sin hogar a cerca de 10.000 personas.
"Desgraciadamente ha sido encontrado el cuerpo de una persona no identificada, calcinada en el sector del Olivillo. Esta sería la persona número trece", precisó el almirante Julio Leiva, jefe de la primera zona naval.
El gobierno declaró hoy que existen indicios de que el incendio haya sido ocasionado por una o más personas: "Aquí hay acción humana y a eso nos abocamos", reveló el director regional de la Oficina Nacional de Emergencias, Guillermo de la Maza.
La hipótesis fue apoyada por el jefe del Laboratorio de Criminalística de Carabineros, Claudio Pavez, quien añadió que sus hombres indagan el uso "intencional o voluntario" de acelerantes ígneos en la crisis.
El gobierno, aunque de forma inicial, descartó además la sospecha de que las llamas hayan sido provocadas casualmente por el choque de dos aves contra un cable de alta tensión. "Donde se origina el incendio, no hay tendido eléctrico, por lo tanto, un ave que se electrocute no puede volar más allá de 100 metros. Tampoco hubo caída de cables", explicó de la Maza.
El funcionario adelantó que, en caso necesario, el gobierno iniciará acciones judiciales por la tragedia. "Alguien tiene que pagar y para eso es que necesitamos la colaboración de la gente".