“A la mañana siguiente de la muerte de Cristian la policía nos pidió que entreguemos a mi hermano por investigaciones del caso. Yo no podría contestar si es o no el culpable mi hermano, ahora la justicia investiga. Mi hermano era tranquilo, estudioso, jugaban futbol con los chicos del barrio, era una persona de bien”.
Gabriel aclaró que “nosotros no conocíamos a Cristian, no sabemos dónde fue el asesinato. Hasta ayer eran seis detenidos en el juzgado. Mi hermano tiene 17 años, los otros chicos son todos de Los Potrillos, jugaban fútbol todos juntos. Acá cerca quisieron linchar a un chico, no lo conocemos a ese joven. Le vi a mi hermano, está bien, me dijo que esté tranquilo y que espera porque la justicia acá es justa”.