Al divisarlo entre la multitud de fieles congregados en la plaza, el papa invitó al sacerdote -que se desempeña en la parroquia Nuestra Señora del Pilar del barrio de Recoleta- a subir al papamóvil y acompañarlo en la tradicional recorrida, durante la cual conversaron amigablemente ya que se conocen de su ministerio pastoral en Buenos Aires.
Según informaron los medios italianos, Francisco ordenó a sus custodios detener el vehículo para pedir al cura argentino que lo acompañara en el recorrido previo a la audiencia general que celebra todos los miércoles.
"Es un gran confesor", dijo el papa argentino refiriéndose a Báez, según informó la agencia EFE.
(misionescuatro.com)