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Posadas

Recomiendan tener cuidado con la exposición al sol y a los golpes de calor

Posadas. El sol y el calor son los desencadenantes de este problema de salud. Y tanto los niños como los ancianos suelen ser los más propensos a sufrir un golpe de calor. Una vestimenta adecuada, es uno de los consejos que brindan los profesionales. Por esto se recomienda usar ropa de algodón y de colores claros, ya que las prendas oscuras absorben más el calor. También, se sugiere usar sombrero, evitar el uso de vestimentas ajustadas y mojar la cabeza a los niños cuando hace mucho calor.

Otro punto importante es mantener una alimentación adecuada. En este caso los especialistas aconsejan: tomar mucho líquido -preferentemente agua-, consumir frutas y verduras frescas; conservar los alimentos en la heladera hasta el momento de utilizarlos para que no pierdan la cadena de frío; evitando la contaminación y fermentación principalmente de los preparados a base de huevo, lácteos, salsas y carnes.

A su vez, es elemental conservar la higiene en las zonas donde se elaboran comidas como lavar bien las frutas y las verduras antes de consumirlas. Para los niños menores de 6 meses; lo ideal es amamantarlos para evitar deshidratación y diarreas.

¿Cuáles son los síntomas?

Es importante estar alerta ante los siguientes síntomas:

– sed intensa y sequedad en la boca

– temperatura mayor a 39º C (medida en la axila)

– sudoración excesiva

– sensación de calor sofocante

– piel seca

– agotamiento, cansancio o debilidad

– mareos o desmayo

– vértigo

– calambres musculares

– agitación

– dolores de estómago, falta de apetito, náuseas o vómitos

– dolores de cabeza (sensación de latido u opresión)

– estado de confusión, desorientación, delirio o incluso coma o convulsiones

En los bebés además se puede evidenciar:

– la piel muy irritada por el sudor en el cuello, pecho, axilas, pliegues del codo y la zona del pañal.

– Irritabilidad (llanto inconsolable en los más pequeños).

¿Quiénes son los más vulnerables?

Cualquier persona puede ser víctima de un golpe de calor. Sin embargo se debe tener especial cuidado con los siguientes grupos ya que tienen mayor riesgo de padecerlo:

– bebés y niños especialmente menores de 1 año (ya que su cuerpo tiene menor capacidad para regular su temperatura)

– bebés que padecen de fiebre por otras causas, o diarrea

– personas con enfermedades crónicas (afecciones cardíacas, renales o neurológicas)

– niños obesos o desnutridos

– personas que tienen la piel muy quemada por el sol

– jóvenes que abusan de bebidas con alcohol y de drogas

– personas mayores

¿Cómo prevenirlo?

Para evitar un golpe de calor en zonas y/o épocas de lastas temperaturas, es importante:

– Evitar bebidas con cafeína o con azúcar en exceso

– Evitar bebidas muy frías o muy calientes

– Evitar comidas pesadas

Con los más chicos:

– No esperar que pidan agua. Ofrecer continuamente líquidos, especialmente jugos naturales. En el caso de lactantes ofrecer el pecho de manera más frecuente.

– Vestirlos con ropa holgada, liviana, de algodón y colores claros o incluso desvestirlos.

– Bañarlos y mojarles el cuerpo con frecuencia.

– Proponer juegos tranquilos evitando que se agiten.

– Evitar que se expongan al sol especialmente en el horario del mediodía o bien, protegerlos de sus efectos si no se puede evitar la exposición: con el uso de ropa adecuada (sombreros, ropa de manga larga) y protectores solares adecuados.

– Mantenerlos en lugares bien ventilados o bien con aire acondicionado (ya sea en casa o lugares públicos) cuando la temperatura ambiente es muy elevada.

– Nunca permanezca con ellos dentro de un vehículo estacionado y cerrado.

Para todos:

– Evitar bebidas con alcohol ya que aumentan la temperatura corporal y las pérdidas de líquido. No es conveniente tomar cerveza ante la sed y el calor.

– Evitar la actividad física intensa.

¿Cómo debemos actuar si ocurre?

Es importante actuar rápidamente. En primer lugar se debe intentar baja la temperatura del cuerpo de la persona afectada, con hielo o con un baño en agua helada.

Además es importante:

– ofrecer agua fresca (o incluso agua con una cucharadita de sal)

– trasladar a la persona a un lugar fresco y ventilado

– no administrar medicamentos antifebriles

– no friccionar la piel con alcohol

El golpe de calor puede ser muy grave, en especial para los bebés y niños pequeños. Por eso, ante los primeros síntomas no demore en consultar al médico o acercarse al centro de salud.